Foto aérea de la planta de Cuevas y Cía en Ourense

En la década de los 70 decidimos inaugurar una nueva línea de negocio con la congelación de los productos frescos para su distribución internacional. Esto nos permitió satisfacer la demanda de los mercados asiáticos, principales consumidores en todo el mundo de castaña, un alimento plenamente integrado en la cultura gastronómica de esos países.